Tarta de Queso con Peras

Hoy os presento una tarta de queso con peras que es realmente deliciosa. Es de Maite, la hermana de mi amiga Mónica que la envía desde Bruselas. Era una  magnífica cocinera pero ahora está que se sale pues está incorporando ingredientes típicos en la cocina belga a nuestra cocina tradicional y coger lo mejor de las dos para hacer unos platos originales, diferentes y exquisitos  tanto para los belgas como para nosotros. Me encanta!!

Como me suele suceder, la foto no hace justicia a lo espectacular que es esta tarta. Prometo solucionar este problema pero, en fin que una hace lo que puede.

Esta tarta tiene dos grandes cualidades, una es que más fácil imposible y otra que sorprenderéis a todos ya que no es habitual hacer este tipo de tartas con esta fruta, o al menos yo nunca lo había visto.

Ingredientes

  • 3 peras maduras (suelo utilizar las Conferencia o esas que llevan cera roja pintada en el tronco)
  • 200 gr de galletas (Recomiendo las galletas caramelizadas “Biscoff” de la marca Lotus
  • 500 gr de queso Ricota o bien  250gr de Ricota y 205 gr de Philadelfia
  • 50 gr de mantequilla
  • 100ml de crema de leche para montar
  • 3 huevos
  • 50 gr de azúcar
  • 50 gr de harina
  • 1 cucharada sopera de extracto de vainilla

Preparación

Triturar las galletas muy finas y mezclarla con la mantequilla hasta que quede una masa homogénea.

Pelar las peras y trocearlas en trozos no demasiados pequeños

Forrar un molde de horno, a ser posible desmontable, con papel de horno y con la masa anterior cubrir toda la base del molde, de manera que quede bien repartido y presionando con una cuchara o espátula.

Mezclar los huevos, el queso, la nata, el azúcar, la harina y la vainilla con la batidora, si es de varillas mejor.

Cuando la mezcla está preparada añadirle los trozos de pera y verter toda la masa sobre la base de galletas que teníamos preparada.

Tener el horno precalentado a 180ºC y dejar cocer la tarta 45 minutos.

Desmoldar y cuando esté fría guardar en la nevera.

En este caso las decoré con unos trozos de un crujiente que hice de la siguiente forma.

En una sartén dorar trocitos de almendra y cuando empiecen a estar dorados añadir un par de cucharas de azúcar y agua. Hervir hasta hacer un Carmelo.

Extender sobre una hoja de papel de horno y antes de que solidifique marcar con un cuchillo unas líneas de manera que cuando esté el caramelo endurecido nos permitirá cortarlo fácilmente según el tamaño que hayamos elegido.

Tarta_queso_pera_2Tarta_queso_pera_3

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.