Pollo asado con dátiles, almendras y limón confitado

No sé si os pasa pero el pollo al horno es uno de esos platos que nos viene de gusto hacer el domingo. Quizá porque es rápido, fácil de hacer, no necesitas estar encima ni luego limpiar mucho la cocina. Además como es difícil que coma toda la familia junta los días laborables no es habitual hacer un pollo para una o dos personas por lo que se reserva para estos días festivos.

Para salirnos un poco del típico pollo al horno os paso esta receta con mucho, mucho “sabooooooor” como dice Samanta de Master Chef. Es una receta del blog “El comidista”, que por cierto os aconsejo seguir pues tiene muy buenas ideas y recetas sencillas para hacer en el día a día. Esta receta tiene un toque marroquí que lo hace muy especial y nosotros le hemos dado un toque nuestro al acompañarlo con las patatas fritas que tanto nos gustan como acompañante del pollo al horno. Así junto con una buena ensalada ya tenemos la comida del próximo domingo.

Ingredientes

Para 4 personas:

1 pollo de corral

2 limones confitados. Los venden en tiendas de comidas árabes. Yo los compré en una carnicería. Si no, puedes poner dos limones normales pero os aconsejo buscar los confitados

50 o 70 gr de almendras peladas crudas

4 o 5 dátiles

Un par de cebollas medianas

Todos los dientes de ajo de una cabeza grande o bien dos pequeñas

200 ml de caldo de pollo sin sal o si no, agua

1 cucharada de comino en grano

1 cucharadita de pimentón

1 cucharadita de tomillo seco

2 cucharadas de miel

Aceite de oliva virgen, sal y pimienta

Preparación

Precalentar el horno a 180ºC

Mezclar en un bol la miel, el comino, el pimentón, el tomillo, 2 cucharadas de aceite, pimienta negra y un poco de sal. Poner el pollo en una fuente de horno y pintarlo bien con la mezcla anterior.

Partir los limones en 4 trozos y ponerlos bien pegados al pollo, también podéis ponerlos dentro del pollo, o bien uno dentro y uno fuera. Añadir las cebollas cortadas en gajos, los dátiles, las almendras y los dientes de ajo sin pelar. Mojarlo con el caldo o el agua.

Hornear durante una hora aproximadamente aunque el tiempo dependerá del tamaño del y de la clase de pollo. Ir probando si se despega bien la carne del hueso. Cada 20 min ir rociando con la salsa y cambiarlo de posición.

Mientras freír unas patatas cortada a dados en abundante aceite, escurrirlas y añadirlas cuando al pollo le deis la última vuelta. Sacarlo y dejar reposar uno 10 min para que los jugos se redistribuyan. Consejo del Comidista, para que las pechugas queden más jugosas ponerlo boca abajo, con las patas hacia arriba.

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